jueves, 15 de mayo de 2008

“PARAPOLITICA”, UN VENENO GUBERNAMENTAL

“De conjunto, la parapolítica apareció en las últimas décadas como un recurso espurio del establecimiento o del régimen para sostenerse o defenderse frente a contestatarios de distinto tipo, esto es, como un fenómeno de ilegalidad y criminalidad y termina envolviendo a miembros y a grandes porciones de la fuerza pública, funcionarios y autoridades públicas, esto es, comprometiendo al Estado en todos sus niveles: local, regional, nacional..."


Colombia ha sido uno de los países latinoamericanos que ha sido reconocido por su historia política, caracterizada por corrupción y violencia, que día a día alimentan su imagen ya en detrimento frente a la comunidad internacional. A partir de los años noventa, con el gobierno de Ernesto Samper Pizarro se empezó a vivir una impactante oleada de corrupción asociada con los nexos de políticos con los carteles de narcotráfico, específicamente los del valle. Esto terminó en uno de los procesos más vergonzantes para Colombia, llamado el proceso 8.000, en el cual el se abrió contra el presidente de la republica una investigación judicial que sin embargo terminó con la absolución de este a pesar de todas las pruebas.

En la actualidad las cosas no han cambiado mucho respecto a la situación política del país, es más si se dijera que están peores que nunca no habría mucho que discutir. Desde el 2006 y debido a la ley de justicia y paz, se ha abierto un nuevo proceso judicial contra la corrupción de políticos denominada coloquialmente “parapolitica”, pues se refiere a las alianzas ilegales de estos funcionarios públicos con los miembros de los grupos armados paramilitares (AUC). Como consecuencia de esto hay más de 60 políticos siendo investigados por la Corte Suprema de Justicia y más de 30 en la cárcel.

Las consecuencias de este nuevo escándalo político han sido devastadoras, y hasta se puede decir que la “parapolitica” ha tenido efectos mucho más negativos en el gobierno, en términos de legitimidad e imagen frente a la comunidad internacional, que el mismo proceso 8000 y otras investigaciones por corrupción.

Esto se debe principalmente a tres factores: el intercambio de favores entre políticos y paramilitares que causa una crisis institucional y la ilegitimidad en los mecanismos electorales nacionales, la afectación de la actividad legislativa por el conflicto de intereses entre legisladores y paras, y por último la imagen tan desfavorable que ha generado este problema frente a la comunidad internacional.

En primer momento se habla de un intercambio de favores entre los políticos de todo el país con estos grupos armados de ultraderecha, por un lado estos funcionarios públicos les daban un tipo de representación política y desviaban dinero para financiar sus acciones terroristas. A cambio, los miembros de la AUC, por medio de las armas, provocaban intimidación y miedo a la población para que votaran por determinado candidato en las elecciones.

Esto causa irregularidades en los mecanismos de elecciones nacionales, puesto que como se mencionó los paramilitares a través de las armas, amenazas y otros medios arbitrarios obligaban a la población de las distintas zonas del país votar por determinado candidato que cuando fuera elegido le devolvería el favor.

Debido a esto se atenta contra el principio democrático consagrado en la constitución política de Colombia que legitima la acción de los gobernantes, pues es el pueblo como soberano quien tiene derecho de escoger libremente y sin ningún tipo de coacción a sus representantes, quienes van a representar sus intereses. Cuando se vulnera este principio que es determinante para un Estado de derecho como Colombia se habla de un gobierno arbitrario e ilegitimo.

Con la incautación del computador de “Jorge 40”, uno de los jefes paramilitares más representativos, se logro conocer muchos de los crímenes contra líderes sociales de la costa atlántica y las alianzas de diferentes políticos como alcaldes, gobernadores y aspirantes a congresistas, entre otros, con el propósito de obtener poder político. Estos hechos desencadenaron en diferentes masacres, asesinatos y un número aun desconocido de congresistas y otros servidores públicos elegidos con la influencia paramilitar.

De igual forma, con el conocimiento de algunos documentos como el acuerdo de Ralito, Casanáre y Medellín se pudo evidenciar como los diferentes políticos colombianos en conjunto con los paramilitares tomaban decisiones que versaban sobre el manejo político del país con el propósito de “construir un nuevo pais”. Estos pactos fueron fruto de las múltiples reuniones ilegales que mantuvieron durante un largo tiempo estos funcionarios públicos con los miembros de la AUC.
“Conciudadanos como enuncia nuestro preámbulo; "el pueblo de Colombia, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes, la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz " (1) hoy nos confiere la irrenunciable tarea de refundar nuestra patria, de firmar un nuevo contrato social.
Todos los aquí presentes hoy asumiremos el compromiso de garantizar los fines del Estado: "Defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo". (2) Construir esta nueva Colombia…”
En este fragmento del pacto de ralito muestra lo increíble que sucede en Colombia; que la dirección y el poder político son compartidos con un grupo narcoterrorista, y que de esto surjen documentos firmados por los políticos y estos individuos armados que versen sobre decisiones que supuestamente deben de tomar nuestros representantes legítimamente, es decir sin ningún tipo de influencias o intereses de por medio.

La “parapolitica” de igual manera, ha afectado gravemente la actividad legislativa, puesto que hasta lo que va del 2008 van 63 congresistas vinculados con este proceso incluida la presidenta del congreso Nancy Patricia Gutiérrez y Mario Uribe, el primo y una ficha esencial para las campañas políticas del presidente de la republica.

A la hora de aprobar proyectos de ley ha habido un conflicto de intereses entre los legisladores, ya que estos al tener acuerdos con los paramilitares dejan que al campo legislativo se traspasen todos sus intereses, viciando el ejercicio de sus facultades. Hay que tener en cuenta que la actividad legislativa es primordial para cualquier Estado, ya que es la que establece las reglas de juego políticas, económicas, sociales y culturales, que rigen un país. Y si la mayoría de “parapoliticos” pertenecen a la rama legislativa quiere decir que hay una crisis gubernamental e ilegitimidad, pues “la legitimidad no nace de la popularidad. Nace del apego a las normas, no de su violación. Es a partir del respeto a las leyes y las reglas del juego político como, con sus acciones, los gobernantes van construyendo su legitimidad”

Actualmente hay una crisis en el congreso, que se quiere solucionar por medio de una reforma constitucional o política, asamblea constituyente y con la imposición de sanciones a los partidos. Sin embargo se ha solucionado muy poco, y el resultado de estas medidas ha sido el de producir un enfrentamiento entre los poderes del Estado (judicial- legislativo- ejecutivo).

Todo esto conlleva a la afectación de la ya mala imagen del gobierno colombiano, frente a la comunidad internacional, hasta el punto de afectar los tratados internacionales como el TLC con Estados Unidos. La presidenta del congreso de los Estados Unidos expreso en el 2007 que la aprobación de este tratado queda condicionada al avance de las investigaciones de los nexos entre las autoridades colombianas.

El escándalo de la parapolitica deja muy mal parado a Colombia en cuanto a las relaciones internacionales, debido a que los otros países no quieren negociar con un gobierno corrupto e ilegitimo, afectando gravemente la economía del país que necesita de estas negociaciones con la comunidad internacional para poder estabilizarse.

A pesar de que se ha demostrado que la “parapolitica”, es un fenómeno político que ha tenido graves consecuencias en términos de legitimidad e imagen del gobierno, muchos pensarán que se trata de una herramienta utilizada por los medios de comunicación para generar conmoción y debilitar la popularidad del gobierno. Sin embargo, son claros los efectos que este escándalo ha producido y que seguirá produciendo en el campo político, que descartan el que sea sólo una estrategia publicitaria.

Finalmente, la parapolitica se configura como un proceso político que ha producido estragos muy graves en todas las esferas gubernamentales, siendo una de las principales fuentes de ilegitimidad y corrupción, que afecta determinantemente la imagen del país frente a los demas países. Es de gran importancia conocer sobre este problema ya que genera varias implicaciones que nos afectan a todos, pues nuestro futuro se encuentra en las manos de la clase política dirigente, quienes deberían de representar adecuadamente nuestros intereses. Y si no lo están llevando a cabo, y se están viendo involucrados en actividades ilegales, es nuestro deber como pueblo soberano no ignorar lo que esta pasando, teniendo una actitud crítica frente el problema que ayude a resolución del mismo.

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